Es evidente que, como tantos otros, Pedro Almodóvar no es profeta en su tierra. Porque mientras en su país se sigue cuestionando su cine, allende los mares no deja de recibir reconocimientos y halagos. El cineasta fue homenajeado en el MOMA de Nueva York por su trayectoria. El Museo de Arte Moderno organiza una gala benéfica para recaudar fondos -los destina a preservar la colección de películas que posee- y este año eligió al director manchego como la gran figura.

El director vivió una noche de gloria. Exultante, compartió la velada junto a admiradores como Anna Wintour, la editora de Vogue, y el diseñador de moda Karl Lagerfeld. A la cita neoyorquina tampoco faltaron estrellas como Blake Lively, Sarah Jessica Parker y Miranda Kerr, quienes posaron con el homenajeado.

Defensoras

La bellísima Elena Anaya, su última musa inspiradora y protagonista de "La piel que habito" (película que están exhibiéndose en Tucumán) y Rossy de Palma viajaron desde España para estar junto a su mentor y amigo.

Anaya salió en defensa del homenajeado y declaró: "cuando alguien triunfa en el extranjero como Pedro hay una envidia tremenda en España y creo que por eso está bien un tributo como este".

Finalmente, Almodóvar no soltó prenda alguna acerca de su próxima película, pero sí dijo que se reservaría un pequeño papel para él. Sí, un cameo a lo Alfred Hitchcock. (Especial)